El Capullo Cangrejo

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Una historia de Aphryk.

Cuando conocí a este espécimen, tanto él como yo teníamos pareja. Desde el primer momento nos caímos superbién y empezamos a hablar todos los días.

Finalmente, me admitió que yo le “volvía loco” y CASI nos enrollamos (pero nuestras respectivas partes racionales nos frenaron). Esa misma noche nos propusimos distanciarnos, pues lo que estaba pasando no era correcto… Bien, no duramos ni 24h distanciados.

A partir de ese momento se desencadenó un bucle que consistía en: nos distanciamos y dejamos de hablar radicalmente. Volvemos a hablar. Nos vemos y estamos a punto de enrollarnos. Nos sentimos culpables. Nos distanciamos… Y así sucesivamente.

Por mi parte, no tardé más de un par de semanas en darme cuenta de lo que verdaderamente estaba ocurriendo, y dejé a mi novio. Por la suya, siguió tratando de engañarse a sí mismo durante casi medio año más.

Al final, la dejó. Pero después de enrollarnos por fin durante una de nuestras famosas salidas, vino a decirme que “en ese momento no quería comerse la cabeza por nadie, así que mejor ser solo amigos”.

Así fue como otra vez comenzó la secuencia “nos distanciamos – nos acercamos” que caracteriza mi extraña relación con este capullo cangrejo que cada vez que parece que avanza, acaba retrocediendo más de lo recorrido.

 

 

Participa contándonos quién ha sido y por qué el más capullo de tu vida. Seguro que podrías escribir un libro, pero intenta resumirlo en 200 palabras, añade una descripción física y envíalo a capullos@modernadepueblo.com. Si tu historia es elegida se publicará en la sección “El capullo de la semana” de la revista Cuore y, una semana después, la publicaremos en nuestra web. Puedes firmar de forma anónima, con tu nombre real, con tu Twitter o Instagram… ¡Nos encargaremos de ilustrar a tu capullo para que quede más retratado que nunca! ¡Y sí, también se admiten historias de capullas!

1 comment

  1. julio   •  

    Pues yo se de uno que parece un oso hormiguero, que va arreglando armarios y de paso te quita la novia, y dice que se llama Domingo, el oso.

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